Restauración de tierras será prioridad para la comunidad internacional en la recuperación post pandemia

 

Jueves 17 de junio de 2021 

  • Como anfitrión en el Día Mundial de la Lucha Contra la Desertificación y la Sequía, presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado Quesada, recibió este jueves 17 de junio a líderes mundiales en un foro virtual de alto nivel.

 

  • A partir de este encuentro, se promoverá la recuperación verde bajo una estrategia integral que pretende abordar –de manera simultánea- la degradación de la tierra, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad en todo el mundo.

 

  • Ministra de Ambiente, Andrea Meza Murillo, presentó el plan RECSOIL Costa Rica, una iniciativa para la recarbonización de suelos que se suma al programa de Pagos por Servicios Ambientales (PSA).

 

San José. La restauración de tierras -igual que el cambio climático y la pérdida de biodiversidad- será una prioridad en la recuperación post pandemia para la comunidad internacional, como una estrategia de resiliencia económica para la creación de empleos, el aumento de los ingresos y la seguridad alimentaria.

Así lo definieron los participantes en el foro virtual de Alto Nivel del que Costa Rica fue anfitrión este 17 de junio, Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.

En el evento -liderado por el presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, y la ministra de Ambiente y Energía, Andrea Meza Murillo- Costa Rica presentó una serie de acciones que le permitieron incrementar su cobertura boscosa y convertirse en el primer país tropical que detuvo y revirtió su proceso de deforestación y degradación de bosques.

La ministra Meza expuso sobre el proyecto Recarbonización de los Suelos del Mundo (RECSOIL) y su implementación en Costa Rica. Este programa -desarrollado por la Alianza Mundial por el Suelo (AMS), de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)- busca “capturar” parte de los gases que causan efecto invernadero por medio del uso de prácticas de manejo de suelo apropiadas para acumularlo como carbono orgánico en el suelo.

En el foro participaron el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres; el presidente de la Asamblea General de la ONU, Volkan Bozkir; el secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), Ibrahum Thiaw. También, ministras y ministros de Ambiente de diversos países como Gabriel Quijandría Acosta (Perú); Philda Kereng (Botsuana); Abdullah bin Mohammed Belhaif Al Nuaimi (Emiratos Árabes Unidos); Guomundur Ingi Guobrandsson (Islandia), Dalila Boudjemaa (Argelia) y Amadou Lamine Guisset (Senegal).

La actividad fue moderada por Christiana Figueres, exsecretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y fundadora de Global Optimism.

“Costa Rica ha demostrado por décadas que es posible reestablecer el balance entre la población y la naturaleza, así como trabajar en conjunto para crear sinergias que coloquen nuestros paisajes en el centro de los planes de recuperación económicos y sociales. Nuestra comida, nuestros empleos y nuestro bienestar dependen de la salud de nuestras tierras y de nuestros ecosistemas”, expuso Carlos Alvarado, presidente de la República de Costa Rica, durante su discurso en el evento.

“Me entusiasma ver a países amigos en esta reunión y con la misma convicción de que invertir en tierras sanas como parte de una recuperación verde es una decisión económica inteligente”, agregó el gobernante costarricense.

Durante el evento, Costa Rica hizo un llamado a la comunidad internacional para movilizar la mayor ambición posible por la custodia responsable de la tierra, como parte de una respuesta integral a la degradación de suelos, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad en todo el mundo.

En ese contexto, la ministra de Ambiente y Energía de Costa Rica, Andrea Meza, comentó que “nuestros países entienden de manera integral la crisis ecológica que vivimos y saben que necesitamos acciones que respondan al cambio climático, la degradación de suelos y la pérdida de biodiversidad. Pero, así como hay retos, también hay oportunidades. La restauración de tierras es una manera efectiva de impulsar la recuperación económica tras la devastadora pandemia del COVID-19 y una manera de prevenir otras crisis sanitarias y sociales en el futuro”, expresó.

Evolución del Programa de Servicios Ambientales

Tras dar a conocer los avances del proyecto RECSOIL en Costa Rica, la ministra Meza se refirió en su discurso a algunos de los esfuerzos más destacados del país en restauración de suelos. En particular, expuso sobre el programa de Pagos por Servicios Ambientales (PSA), implementado desde hace más de 20 años, que contribuyó a detener la deforestación en Costa Rica e, incluso, a recuperar la cobertura boscosa que hoy es de un 54% en todo el territorio nacional.

El PSA contempla un reconocimiento financiero -por parte del Estado- a pequeños y medianos propietarios de bosques y plantaciones forestales, por los servicios ambientales que éstos proveen y que inciden directamente en la protección y mejoramiento del medio ambiente.

Con base en el éxito del PSA, Costa Rica explorará ajustes que adaptan las políticas públicas a ecosistemas agropecuarios activos (específicamente ganadería y café) y al pago de nuevos servicios eco-sistémicos como es la captura de carbono por el suelo.

Los suelos son el segundo reservorio más importante de carbono a nivel global, solo superado por los océanos, por lo que juegan un rol central en la respuesta climática.

“La restauración del suelo es una estrategia probada y rentable que puede potenciar una recuperación económica sostenible. Puede crear empleos verdes y más justos, mejorar las comunidades rurales y ofrecer importantes beneficios colaterales para la salud humana, la biodiversidad y el cambio climático”, concluyó la ministra Meza.

Por su parte, el Ministro de Agricultura y Ganadería, Renato Alvarado, destacó que las políticas agroambientales en Costa Rica son evidencia de que la política pública importa e impacta. “El trabajo con los pequeños agricultores - para implementar medidas de manejo de suelos, captura de agua y recuperación de pastos, entre otras-, brinda beneficios a las familias productoras y se puede implementar en distintas escalas”, expresó.